
"Hermano", la ópera prima del venezolano Marcel Rasquin y candidata del país sudamericano a los Oscar, aterrizó ayer en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, donde fue presentada por uno de sus protagonistas, Fernando Moreno, y su productor, Juan Antonio Díaz.
La cinta, la más taquillera del año en Venezuela y realizada con una subvención del gobierno venezolano, cuenta la historia de dos hermanos no de sangre, Daniel (Fernando Moreno) y Julio (Eliú Armas) que viven en un barrio pobre de Caracas y a quienes se les presenta la oportunidad de cambiar sus vidas y salir de la pobreza haciendo lo que más les gusta: jugando al fútbol. Pero la realidad de violencia que vive el país se interpone en su camino.
Sin embargo, el filme no pretendía ser un retrato de la sociedad venezolana y una muestra de cine social, explicó Díaz. “'Hermano' es básicamente una historia de amor, de la familia más allá de los lazos de sangre, del sacrificio y de la búsqueda de sueños, enmarcada eso sí en una realidad muy concreta que es la nuestra, donde convivimos con la violencia", explica.
Rasquin, autor del guión junto a Rohan Jones, concibió la historia desde Australia, donde se fue a estudiar cine. Y fue esa distancia la que le permitió una mayor conexión con su país, en un momento en que Venezuela estaba jugando mejor de lo habitual al fútbol y tenía posibilidades de clasificarse para un Mundial.
"La elección del fútbol era perfecta para retratar la búsqueda de los sueños, porque el deporte nacional venezolano es el béisbol y en el fútbol, si te llega la oportunidad, te llega sólo una vez. Y eso intensificaba aún más el drama, en cuanto los sueños eran más inalcanzables. Marcel dice que querer ser futbolista en Venezuela es como querer ser director o actor en el país", apuntó Moreno.
Rodada en Petare, en el cerrito de la Glorita en Caracas, "Hermano" supone el estreno en el cine tanto del director como del productor y los protagonistas.